Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra la política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +

Parar la Ansiedad

Información y ayuda para la Ansiedad y los trastornos de ansiedad

Comprar Pulseras Equilibrio
 

El estrés laboral puede derivar en ansiedad y ataques de pánico

El estrés se produce como consecuencia de un desequilibrio entre las demandas del ambiente (estresores internos o externos) y los recursos disponibles del sujeto. De tal modo, los elementos a considerar en la interacción potencialmente estresante son: variables situacionales (por ejemplo, del ámbito laboral), variables individuales del sujeto que se enfrenta a la situación y consecuencias del estrés.

El estrés puede ser definido como el proceso que se inicia ante un conjunto de demandas ambientales que recibe el individuo, a las cuáles debe dar una respuesta adecuada, poniendo en marcha sus recursos de afrontamiento. Cuando la demanda del ambiente (laboral, social, etc.) es excesiva frente a los recursos de afrontamiento que se poseen, se van a desarrollar una serie de reacciones adaptativas, de movilización de recursos, que implican activación fisiológica. Esta reacción de estrés incluye una serie de reacciones emocionales negativas (desagradables), de las cuáles las más importantes son: la ansiedad, la ira y la depresión.

El estrés laboral puede derivar en ansiedad y ataques de pánico

Ansiedad y estrés

Muchas veces ansiedad y estrés se usan como sinónimos, entendiendo en ambos casos un mismo tipo de reacción emocional, caracterizada por alta activación fisiológica. Sin embargo, existen tradiciones diferentes a la hora de estudiar ambos fenómenos. El estrés es un proceso más amplio de adaptación al medio. La ansiedad es una reacción emocional de alerta ante una amenaza. Digamos que dentro del proceso de cambios que implica el estrés, la ansiedad es la reacción emocional más frecuente. Muchos estímulos o situaciones pueden provocar en el individuo la necesidad de movilizar recursos para dar respuesta a las demandas de dicho estímulo, o para volver al estado inicial de equilibrio en el que se encontraba inicialmente. Al estímulo le llamamos estresor, o situación estresante.

Estrés laboral

La Comisión Europea, a través de la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y Trabajo (1999) ha realizado un estudio sobre el estrés laboral en el que concluye que el 28% de los trabajadores europeos padece estrés y el 20% burnout (se sienten "quemados" en su trabajo), siendo los sectores más afectados los trabajos manuales especializados, el transporte, la restauración y la metalurgia.

Los altos costes personales y sociales generados por el estrés laboral, han dado lugar a que organizaciones internacionales como la Unión Europea y la OMS insistan cada vez más en la importancia que tienen la prevención y el control del estrés en el ámbito laboral.

Síntomas que puede provocar el estrés laboral

El estrés supone una reacción compleja a nivel biológico, psicológico y social. La mayor parte de los cambios biológicos que se producen en el organismo cuando está sometido a una reacción de estrés no son perceptibles para el ser humano y se precisan procedimientos diagnósticos para determinar el nivel de la reacción. Sin embargo, a nivel psicológico muchos síntomas producidos por el estrés pueden ser fácilmente identificados por la persona que está sufriendo dichos cambios. La reacción más frecuente cuando nos encontramos sometidos a una reacción de estrés es la ansiedad.

Los síntomas de ansiedad más frecuentes son:

1. A nivel cognitivo-subjetivo:

  • preocupación
  • temor
  • inseguridad
  • dificultad para decidir
  • miedo
  • pensamientos negativos sobre uno mismo
  • pensamientos negativos sobre nuestra actuación ante los otros
  • temor a que se den cuenta de nuestras dificultades
  • temor a la pérdida del control
  • dificultades para pensar, estudiar, o concentrarse

2. A nivel fisiológico:

  • sudoración
  • tensión muscular
  • palpitaciones
  • taquicardia
  • temblor
  • molestias en el estómago
  • otras molestias gástricas
  • dificultades respiratorias
  • sequedad de boca
  • dificultades para tragar
  • dolores de cabeza
  • mareo
  • náuseas
  • molestias en el estómago
  • tiritar

3. A nivel motor:

  • evitación de situaciones temidas
  • fumar, comer o beber en exceso
  • intranquilidad motora (movimientos repetitivos, rascarse, tocarse, etc.)
  • ir de un lado para otro sin una finalidad concreta
  • tartamudear
  • llorar
  • quedarse paralizado

El estrés, además de producir ansiedad, puede producir enfado o ira, irritabilidad, tristeza-depresión, y otras reacciones emocionales, que también podemos reconocer.

Si el estrés es muy intenso y se prolonga en el tiempo, puede llegar a producir enfermedades físicas y desórdenes mentales, en definitiva problemas de salud.

Consecuencias del estrés laboral

Inicialmente el estrés puede dinamizar la actividad del individuo provocando un proceso de incremento de recursos (atención, memoria, activación fisiológica, rendimiento, etc.) que hace aumentar la productividad. Sin embargo, cuando este proceso de activación es muy intenso o dura mucho tiempo, los recursos se agotan y llega el cansancio, así como la pérdida de rendimiento.

Para realizar tareas complejas, o para aumentar la velocidad en tareas simples, se necesita un cierto grado de activación. Sin embargo, un exceso de activación dificulta la realización de dichas actividades.

Las consecuencias del estrés son múltiples, pero a grandes rasgos, cabe señalar su influencia negativa sobre la salud, así como sobre el deterioro cognitivo y el rendimiento.

El estrés puede influir negativamente sobre la salud por varias vías, como son:

1) por los cambios de hábitos relacionados con la salud.

2) por las alteraciones producidas en los sistemas fisiológicos (como el sistema nervioso autónomo y el sistema inmune).

3) por los cambios cognitivos (pensamientos) que pueden afectar a la conducta, las emociones y la salud.

A su vez, el desarrollo de hábitos perniciosos para salud, como es el caso de las adicciones, hace aumentar el estrés. Los programas de intervención para la reducción del peso, o los programas de intervención en adicciones, o el tratamiento de los trastornos de alimentación, etc., deben incluir técnicas de reducción de ansiedad y manejo del estrés, pues cuando así se hace mejoran su eficacia.

El estrés puede producir una alta activación fisiológica que, mantenida en el tiempo, puede ocasionar disfunciones psicofisiológicas o psicosomáticas, tales como dolores de cabeza tensionales, problemas cardiovasculares, problemas digestivos, problemas sexuales, etc.; a su vez, el estrés puede producir cambios en otros sistemas, en especial puede producir una inmunodepresión que hace aumentar el riesgo de infecciones (como la gripe) y puede aumentar la probabilidad de desarrollar enfermedades inmunológicas, como el cáncer.

Los programas de entrenamiento en reducción de la ansiedad mejoran el bienestar psicológico en todos estos casos, pero también disminuyen la activación fisiológica y mejoran los síntomas físicos de estas enfermedades (reducción de la presión arterial, disminución de la taquicardia en las arritmias, eliminación del dolor en las cefaleas, etc.

El estrés puede desbordar al individuo de manera que comience a desarrollar una serie de sesgos o errores cognitivos en la interpretación de su activación fisiológica, o de su conducta, o de sus pensamientos, o de algunas situaciones, que a su vez le lleven a adquirir una serie de temores irracionales, fobias, etc., que de por sí son un problema de salud (los llamados trastornos de ansiedad), pero que a su vez pueden seguir deteriorando la salud en otras formas. Por ejemplo, una persona sometida a estrés prolongado puede llegar a desarrollar ataques de pánico, o crisis de ansiedad, que son fuertes reacciones de ansiedad, que el individuo no puede controlar, con fuertes descargas autonómicas, temor a un ataque al corazón, etc. Durante esta crisis el individuo interpreta erróneamente su activación fisiológica y piensa que le faltará el aire (cuando realmente está hiperventilando), o que morirá de un ataque al corazón, o que se mareará y caerá al suelo, o que se volverá loco, etc. Posteriormente, estos ataques de pánico suelen complicarse con una agorafobia (evitación de ciertas situaciones que producen ansiedad), con una dependencia de los ansiolíticos, a veces con reacciones de depresión por no poder resolver su problema, etc.. Estos trastornos de ansiedad son mucho más frecuentes en mujeres que en varones (de 2 a 3 veces más frecuentes), pero por lo general una crisis de ansiedad coincide con un periodo de mucho de estrés que se ha prolongado un cierto tiempo. Entre un 1,5% y un 3,5% de la población sufre trastornos de pánico con o sin agorafobia. La edad de aparición se encuentra entre los 17 y los 35 años, justo en su edad más productiva.

El estrés también puede ocasionar una serie de perturbaciones sobre los procesos cognitivos superiores (atención, percepción, memoria, toma de decisiones, juicios, etc.) y un deterioro del rendimiento en contextos académicos o laborales, etc. Así, por ejemplo, los estudiantes con alta ansiedad de evaluación presentan una disminución del rendimiento, mientras que los programas de entrenamiento en reducción de ansiedad a los exámenes no sólo reducen ésta, sino que mejoran el rendimiento académico, aumentando la nota media.

El estudio de cómo el estrés provoca interferencias sobre los llamados procesos cognitivos superiores y sobre el rendimiento se ha llevado a cabo fundamentalmente desde una perspectiva cognitivo-emocional y, sin duda, la emoción con la que más se ha trabajado a la hora de estudiar esta influencia negativa sobre los procesos cognitivos ha sido la ansiedad.

Más información sobre la ansiedad en: www.adelgazar.perderpeso.com.es/tag/ansiedad.html

Etiquetas: ansiedad (9 referencias), ataques de pánico (3 referencias), depresión (6 referencias), la ansiedad (2 referencias)



También te puede interesar:


 Ansiedad, ataques de pánico y agorafobia

Para muchas personas, los ataques de pánico, ansiedad y agorafobia son algo cotidiano y lo asumen con naturalidad, ya que la mayoría de las veces es confundida con estrés. Estos individuos no son conscientes de su nivel de agobio, tensión e inquietud porque lo achacan a una mala racha de nerviosismo y estrés debido a motivos laborales o personales; pero muchas veces, este nivel de tensión es claramente mas alto del que nuestro limite físico y metal esta dispuesto a tolerar, de ahí vienen los ataques y enfermedades derivadas de origen psicológico y psicosomático.
   Publicado el 11/11/09


 Depresión, fobias y estrés

El origen de estos problemas tiene diversos focos de origen, sin embargo, estos problemas llamados “problemas mentales” se han intensificado enormemente estos últimos años debido a que cada vez este mundo es más urbanizado y “rápido”, lo cual deja muy por debajo lo que verdaderamente es importante como los sentimientos y valores de las personas.
   Publicado el 17/12/09


 Transtorno de ESTRÉS POSTRAUMÁTICO (TEPT)

Un acontecimiento traumático es un suceso que es vivido como aterrador, con un miedo intenso, horror y sensación de impotencia, de que no hay nada que pueda hacer para escapar o evitarlo. Casi la totalidad de las personas expuestas a un suceso traumático desarrollan síntomas típicos del trastorno de estrés postraumático (TEPT), durante los días siguientes al trauma. Es una reacción normal encaminada asimilar lo sucedido y aprender lo más posible de dicho acontecimiento, como un modo de mejorar la supervivencia en el futuro.
   Publicado el 17/12/09


 Síntomas de la ansiedad

Hoy en día, uno de los trastornos que muchas personas padecen es la ansiedad, un problema que, si no se soluciona, puede ir a más y provocar estados de depresión y psicológicos aún más graves. Aquellos que padecen ansiedad saben que hay varios grados y síntomas, no todos los que sufren de ansiedad tienen los mismos patrones de comportamiento de esto pero sí podemos decir que hay algunos síntomas que pueden ocurrir en este tipo de personas.
   Publicado el 05/11/14


 Ansiedad al dejar de fumar

Deshacerse de viejos hábitos no es nada fácil y dejar de fumar, está más que comprobado, que genera mucha ansiedad y se convierte en mal humor, nervios, más hambre de lo habitual, hipersensibilidad, malestar físico, insomnio e incluso taquicardias. Por estos efectos secundarios, muchos fumadores se plantean más peligroso dejarlo que continuar con el vicio. Sin embargo, encontramos buenas alternativas y complementos que ayudan a dejar de fumar sin que ello suponga un reto vital. Muchos fumadores abandonan la idea de dejar de fumar atribuyéndolo al miedo a engordar a causa de la ansiedad que les crea. Una correcta alimentación es la clave para superar la fase de ansiedad con éxito.
   Publicado el 19/07/11


 CONSEJOS PARA CONTROLAR LOS ATAQUES DE PÁNICO

La ansiedad es un estado anímico que normalmente anuncia alguna anomalía en la persona, psicológica y físicamente. Cuando nos encontramos ante alguna situación de estrés, un poco de ansiedad puede venir bien, incluso nos mantiene alerta y proporciona energía adicional para completar las tareas que se tienen pendientes. Pero a veces, esta ansiedad se transforma en un miedo irracional, pánico a algo desconocido que realmente sólo sucede en nuestras mentes y que puede trastornar nuestras vidas.
   Publicado el 19/07/11



 

Redes Sociales

 

Síguenos en Pinterest

Suscríbete

Suscripción por e-mail  Noticias

Suscripción RSS  Feeds RSS  Ayuda con RSS

Idiomas


Recomendamos